Una organización inteligente

 In Crecimiento, estrategias, liderazgo, productividad

Las nuevas organizaciones; las que se adaptan a los nuevos modelos de relaciones y a los nuevos métodos de trabajo son aquellas que han decidido cambiar su estrategia y su modelo de jerarquías establecidas.

En la actualidad el conocimiento se ha convertido en uno de los principales recursos para ser competitivo; ya que éste nos permite adaptarnos con mayor rapidez a los cambios. El concepto de Organización Inteligente surge a finales del siglo pasado con las aportaciones de Peter M. Senge en su obra titulada “La Quinta Disciplina”; para él una organización de este tipo es aquella que posee información y conocimiento: está informada, es perceptiva y clara.

Se tratan de sistemas auto-organizados, basados en el mercado, y que se gobiernan a sí mismos. Las empresas se verán beneficiadas por el potencial que tienen los empleados informados y comprometidos; en contraste con la tradicional filosofía del manejo del secreto y las políticas de orden y mando.

Características básicas de la organización inteligente

Alicia pomares lleva más de 20 años como profesional de los recursos humanos menciona que todos los autores que hablan sobre esta tema hablan sobre ciertas características las cuales coinciden:

  1. Aprendizaje colectivo continuo. La inteligencia organizativa se nutre de la inteligencia colectiva, pero para ello tenemos que aprender a “trabajar en voz alta” lo que requiere mucha generosidad por nuestra parte y crear hábitos para compartir nuestro conocimiento, sobre todo, nuestro conocimiento tácito.
  2. Trabajo en red. Para compartir conocimiento necesitamos trabajar en red y disponer de tecnología social que nos lo facilite. Herramientas sociales como las redes sociales internas que permiten que fluya la información en comunidades;  y las redes sociales externas que permiten que nos conectemos con el mundo, nos ayudan a innovar; a vigilar de forma inteligente el mercado (vigilancia tecnológica) y a compartir con el mundo nuestro conocimiento organizativo. El trabajo en red potencia la agilidad organizativa y la productividad.
  3. Propósito colectivo. Pero no solo de pan vive el hombre, también vive de emociones; de propósitos que nos empujan a invertir toda nuestra energía, habilidades, conocimientos y experiencia para conseguir nuestros objetivos. Y cuanto más elevados son esos propósitos más consiguen contagiar al colectivo. Entonces es cuando se produce la magia de remar todos hacia la misma dirección con todas nuestras fuerzas.
  4. Colaboración. Para trabajar en red es imprescindible trabajar de forma colaborativa. Colaboración es la palabra clave, lo más básico y lo más difícil de conseguir. Estamos llenos de miedos que nos bloquean. Somos animales competitivos con grandes egos que actúan como stoppers en el camino hacia la organización inteligente.

Recuerda

Si una organización reúne esas características es muy probable que esté gestionada por grandes líderes; líderes transformadores que consiguen crear culturas exponenciales para acelerar el cambio hacia la organización inteligente. Dicho de otra manera Las Organizaciones Inteligentes son aquellas capaces de aprender permitiendo así expandir sus posibilidades de crecimiento. No basta con adaptarse y sobrevivir sino sobre todo desarrollar la capacidad de crear. La construcción de una organización con auténtica capacidad de aprendizaje y creatividad se basa en el desarrollo de cinco disciplinas; dominio personal, trabajo en equipo, visión compartida, modelos mentales y pensamiento sistémico

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