Técnica pomodoro: Mejora tu concentración

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Te ha pasado que dé repente sientes que no rindes porque te distraes con cualquier cosa en el trabajo. Son problemas de concentración y aumentaron con la pandemia. El posicionamiento del teletrabajo ha hecho que cumplir con las tareas diarias dentro de los plazos establecidos sea aún más difícil, así como el mantenernos productivos y comprometidos con nuestros quehaceres. Es por esto que muchas personas se han volcado a internet en busca de técnicas para mejorar la concentración, siendo la Pomodoro la más popular.

¿Sabias que?

Seguro que te estás preguntando qué tiene que ver la productividad con una salsa; en realidad, nada. Te platico esta estrategia fue creada en los años ’80 por Francisco Cirillo, la técnica Pomodoro –literalmente “tomate” en italiano. El nombre del método deriva del temporizador de cocina con forma de tomate que Francesco Cirillo, usaba para fraccionar sus jornadas.

¿Para que sirve?

La Técnica del Pomodoro se basa en la idea de que las pausas regulares sirven para mejorar la agilidad mental y además previene las acciones multitarea, que no nos permiten concentrarnos al cien por cien. Además, al centrar los esfuerzos en solo 25 minutos, los resultados son mayores y la productividad aumenta. Su finalidad última es condicionar nuestra conducta laboral y a su vez hacer que nos fijemos metas realistas en tiempos específicos y sintamos satisfacción al lograrlos.

Creo que es un gran ejercicio por su estructura de tiempo y trabajo en intervalos cortos pero de alta intensidad, seguidos por pequeños (y no tan pequeños) descansos que harán que tu tarea sea mucho más llevadera.

¿Cómo aplicarla?

  1. priorizar actividades: Para llevar a cabo la Técnica Pomodoro, necesitarás saber las actividades que debes llevar a cabo (priorizándolas según su importancia).
  2. cronometrar y segmentar: Luego de tener claras tus tareas, lo siguiente es tener a mano un cronómetro que divida tu tiempo de estudios en bloques de 25 minutos (pomodoros) separados por cinco minutos de descanso. Durante esos 25 minutos, debes concentrarte únicamente en una actividad, sin pensar en nada más; después, puedes emplear cinco minutos para distraerte.
  3. Tiempo para descansos: Cuando hayas completado cuatro pomodoros, podrás tomar un descanso más largo, de quince o veinte minutos. Una vez hayas terminado una tarea, puedes pasar a la siguiente; lo importante es que no las mezcles y que comiences siempre son las más importantes.

A la hora de aplicar esta metodología debes de tener en cuenta:

  • Tu capacidad de rendimiento
  • Que durante esos 25 minutos no debes hacer ninguna tarea más, ni atender a ningún tipo de distracción que surja
  • Las tareas diarias (es recomendable tener una hoja donde vayas apuntando las nuevas tareas que vayan surgiendo) y el tiempo que necesitas realizarlas

¿cuando no se aplica?

El método Pomodoro es muy bueno para tareas pesadas y tediosas; y aquellas en las que tienes que disponer de muchísima concentración para no saltarte formas rígidas de hacer las cosas. Pero para algunas tareas creativas no es tan efectivo. Si estás entusiasmado con un proyecto y sientes que tienes mucha energía y esta se ha apoderado de ti, tus ideas no paran de salir; no uses la técnica en ese momento porque no tiene sentido interrumpir ese proceso. Espérate a poner en orden esas ideas creativas para hacer el descanso.

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