Hablemos de: La Conflictividad laboral

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Hablemos de: La Conflictividad

Los conflictos laborales son consecuencia del deterioro de las relaciones de trabajo en las organizaciones. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la conflictividad laboral global de un país puede medirse por el número de huelgas que se desarrollan y los cierres patronales llevados a cabo durante un periodo de tiempo determinado.

La variedad de conflictos en los ambientes de trabajo es enorme. Esta naturaleza de los conflictos depende de las circunstancias que lo han provocado, de cuánta gente hay implicada y quiénes son esas personas.

Tipos de conflicto laboral

Los conflictos laborales pueden clasificarse de muchas maneras. Veremos algunas de ellas.

1. Tipos de conflicto según el número de involucrados en el mismo

En este caso tendremos conflictos intrapersonales, interpersonales y organizacionales.

  • Intrapersonales: son los conflictos que tiene un trabajador consigo mismo debido a contradicciones o insatisfacciones.
  • Interpersonales: son los conflictos que surgen entre las personas. El fondo del conflicto puede ser las relaciones personales, choque de intereses, comunicación deficiente o diferencias culturales.
  • Organizacionales: se generan entre personas, grupos de trabajo o departamentos debido a situaciones que surgen durante el desarrollo del trabajo o a tensiones derivadas de las diferencias de intereses entre los distintos departamentos de las compañías.

Otra variante en la clasificación de los conflictos según el número de personas involucradas es:

  • Conflicto individual: es el que inicia un solo trabajador frente a su empleador o jefe por no estar de acuerdo con las condiciones de trabajo en las que desarrolla sus tareas.
  • Conflicto plural: este se da cuando son varios los trabajadores que no están de acuerdo con las condiciones laborales.
  • Conflicto colectivo: pasamos a un conflicto colectivo cuando se ve afectado un grupo genérico de trabajadores, aunque también se manifiesten individualmente.

Un caso de conflicto laboral que podríamos clasificar como plural y organizacional es el que se da en ocasiones en las grandes ciudades españolas con las compañías de autobuses que llevan los transportes urbanos y metropolitanos. Muchos de estos problemas se deben a la falta de acuerdo entre la dirección y el comité de empresa, lo cual prolonga las negociaciones y retrasa las acciones en la misma.

2. Tipos de conflictos según las consecuencias que traen a la empresa

Los conflictos laborales pueden ser beneficiosos o perjudiciales para las empresas. Así se dividen en conflictos funcionales o disfuncionales.

  • Conflictos funcionales: son los que resultan beneficiosos para el funcionamiento de la empresa siempre que se sepan gestionar adecuadamente. Estos conflictos son incluso necesarios para mantener el análisis crítico y la motivación de los propios trabajadores. Si no las compañías se quedan estancadas y no implementan mejoras.
  • Conflictos disfuncionales: son aquellos que afectan negativamente a la organización y la alejan de sus objetivos. Estos son los que interesa erradicar cuanto antes porque son una amenaza para la productividad de la empresa.

Soluciones a conflictos laborales

La resolución de un conflicto laboral puede llegar a ser compleja en función de a quien afecte y cómo. Para conflictos de cierta envergadura hay que recurrir incluso a terceras personas. Vamos a ver 5 métodos para llegar a la solución:

Negociación: con este método se busca elaborar una propuesta conjunta. Para ello las partes argumentan y cooperan.

Arbitraje: consiste en que las partes asignan a un tercero conocido como árbitro para que dé una solución al conflicto. Dichas partes deben acoger voluntariamente la decisión del árbitro.

Mediación: las partes negocian en presencia de una tercera persona que adopta una posición neutral. Esa tercera persona es el mediador, cuyo cometido es acercar a las partes y acompañarles a una solución.

Conciliación: con este método las partes tratan de acercar posturas con todas las garantías legales y asistidas por un conciliador.

Amigable composición: este método consiste en encargar a uno o varios terceros la resolución del conflicto. Estos terceros son los amigables componedores y gozan de prestigio, trayectoria y solvencia moral para decidir cómo han de resolverse los conflictos.

Estas soluciones anteriores son las que se usan para resolver conflictos a gran escala. Pero hay conflictos menos visibles, los hay incluso que están naciendo y desde ese momento hay que saberlos gestionar. Te damos varias recomendaciones para gestión de conflictos en fase inicial:

Planta cara al problema lo antes posible y así evitarás que aumente y sea más difícil resolverlo.

Evita posicionar te en defensa clara de algunos de los involucrados. Sé imparcial.

Procura que siempre predomine el diálogo, el respeto y la tolerancia.

Identifica las causas del conflicto y a las personas que pueden estar generando tensiones en el equipo de trabajo.

Escucha a los implicados y trata de buscar posibles salidas pacíficas consensuadas.

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