Empleados descontentos ¿Cómo darme cuenta?

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Sabemos que los empleados contentos son los mejores trabajadores. Son un 12% más productivos, se preocupan por la empresa de una manera genuina. Algunas estadísticas muestran que las empresas con empleados comprometidos llegan a obtener un ingreso de 26% más altos que una empresa con empleados descontentos e insatisfechos.

Por otro lado, los empleados descontentos son un 10% menos productivos. También tienen 11 veces más probabilidades de dejar su trabajo, dejándolo de una manera rápida y que muestra un problema en la retención de empleados.

Si estas estadísticas aún te hacen dudar de la importancia de tener empleados contentos; tal vez saber que tener empleados desconectados e insatisfechos puede ser muy costoso. Sí, lo leíste bien. Los empleados que no se comprometen realmente pueden perjudicar la situación financiera de la empresa. De hecho, los empleados desconectados e insatisfechos puede costarle mucho dinero a la empresa debido a la pérdida de productividad por año.

Claro que nadie quiere tener perdidas, especialmente cuando sabemos que se podría prevenir o remediar. La prevención de pérdidas debido a la insatisfacción y desvinculación de los empleados requiere estar tu atención a los síntomas desde el principio. Al igual que ocurre con las enfermedades comunes, la detección temprana de estos síntomas puede marcar una gran diferencia.

Reconoce las señales

El descontento de un empleado que llega a una rotación no deseada de los empleados es uno de los grandes dolores de cabeza a los que se enfrentan los responsables de RR. HH. Se pierde tiempo y la productividad se ve perjudicada; además tendrás que sumar el coste de contratación así como la desmotivación que puede generar en el resto del equipo. por ello es importante identificar cuando empieza el descontento en los empleados. Las señales son bastante fáciles de observar. Solo tienes que mantener los ojos bien abiertos para verlos, hoy te compartiré algunas que pueden ser muy obvias pero terminamos ignorando:

Llegadas tardes

Retrasos repentinos y frecuentes, errores y olvidos a la hora de marcar entrada o salida, el hecho de no enviar solicitudes de permiso, etc. generan anomalías por resolver que dan fácilmente una señal de alarma.

Realiza más llamadas personales

Que un empleado se aleje para atender llamadas temporales no tiene por qué ser grave: puede que simplemente se trate de una urgencia familiar. Pero si se convierte en un acto demasiado frecuente, puede que esté hablando con posibles empleadores.

Ausencias más largas

Si un trabajador empieza a tomarse más pausas más y duran más tiempo de lo habitual, o quizá permisos inesperados con mayor frecuencia, es sospechoso, ya que puede deberse a que está aprovechando ese tiempo para reunirse con otros posibles empleadores.

Aumento de solicitudes de permisos

No hay nada malo en un empleado que quiere pedir sus merecidas horas de permiso y vacaciones. Pero un aumento repentino de las solicitudes, si están concentradas en un mismo período de tiempo y se envían siempre con poca antelación, podría ser una señal que investigar, aunque solo sea para comprobar que el empleado no tiene problemas personales en los que la empresa pueda ayudarlo.

Aparición de quejas

Que un empleado que nunca se ha quejado empiece a hacerlo es una mala señal. Las protestas por los jefes, por las decisiones de la empresa, la estrategia… son un mal síntoma, y además ese descontento puede contagiarse al resto.

Estancamiento

“Cada diez meses que un empleado se mantiene estancado aumenta un 1% sus opciones de dejar la empresa”, según un estudio elaborado por el portal especializado en empleo Glassdoor.

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